Seguidores

jueves, 10 de octubre de 2019

La disyuntiva entre ecoturismo o turismo rural podría parecer, a primera vista, una polémica de segmentos.





 Eco-turismo y turismo rural por Alfredo Cesar Dachary 

La disyuntiva entre eco-turismo o turismo rural podría parecer, a primera vista, una polémica de segmentos, dentro de los estudios del turismo, sin embargo, la hemos introducido en el debate porque creemos que detrás de estas dos tipologías hay problemas de fondo que vinculan a la misma con visiones de corte colonialista, en la nueva perspectiva que plantea la globalización hoy.

Partimos de que hay dos universos diferenciados con sus tipologías aplicadas en el mundo rural, en los países desarrollados, el turismo rural es la forma que asume el turismo alternativo para estas zonas y su función es la de ser complementaria a las explotaciones. En los países de bajo desarrollo por oposición y salvo algunas excepciones, el eco-turismo es la tipología que domina en el mundo rural, y en las áreas de asentamientos de pueblos originarios, además de las áreas bajo conservación.

Así tenemos que, en Europa, el turismo desarrollado en el mundo rural, se define como turismo rural, porque la visión que se tiene sobre este universo está sustentada por la cultural que el mismo representa, es un turismo cultural aplicado en zonas rurales que se combina con el de la naturaleza.

El caso opuesto es el de los países periféricos, donde domina el eco-turismo, allí se sigue privilegiando como en la época de la conquista la “naturaleza salvaje”, separada de la gente que está conviviendo con ella y de su cultura, también por la visión colonial de la inexistencia de la misma.

Se trata de buscar dentro del subdesarrollo la naturaleza salvaje, la cual está asociada a zonas aisladas, las cuales se pretenden conservar tomando al eco-turismo como un modelo que permite, por un lado, impactar menos en la misma, pero ello se expresa en una participación mínima de la población, lo cual transforma la buena intención en una opción de un paternalismo patronal.

Esta visión paternalista de que los dueños de la tierra, el paisaje y el ambiente, en general, requieren de nuevos tutores y guías para saber cómo protegerla, era un paradigma conocido en América y en África, ya que correspondía al orden del colonialismo.

La recolonización que realizan los países centrales tratando de apropiarse de la biodiversidad y sus diferentes formas de uso, como del paisaje para la industria del ocio, nos recuerdan a los conquistadores, que se llevaban lo que tenía valor, antes era el oro, y hoy es la biodiversidad y sus conocimientos aplicables en la industria de medicinas, y el paisaje como escenario para la industria del ocio.

Los pueblos que viven en las grandes áreas naturales tendrán una doble segregación, por ser nativos del país y además pobres y porque perdieron el control de su capital natural que lo explotan los nuevos conquistadores del turismo, un riesgo que debe controlarse para evitar que se repitan errores del pasado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por Jorge Posdeley. Capioví: Una localidad con corazón de plástico: Cómo una comunidad rediseñó su destino con manos propias y visión de futuro.

  Por   @ Consulting  /   marzo 22, 2026 Por Jorge Posdeley. Capioví: «En el mundo del marketing se dice y se repite siempre que las marcas ...

Populares